10 feb. 2016

El crepúsculo de las cucarachas

Ya habían pasado un par por ahí y por allá. Entre mis piernas, cajas y aparatos y de un lado al otro, sin embargo, por más que me causen repugnancia, estaba demasiado concentrado y además sabía cual iba a ser ultimadamente su destino.

Una pasó cerca de los pies de Sofía, compañera y amiga la cual comparte mi odio por ellas e instintivamente pegó un grito al aire:
- Waaaaaaaaaa... mátala, ¡mátala ya!
- Ay, ¿ella? Pobre... lo haré, claro... -hablaba conforme cumplía su petición- pero solo para acabar su sufrimiento.
- ¿Cómo?
- ¿No crees que es raro que esté caminando... a plena luz del día? Bueno, ¿de la iluminación del laboratorio?
- ... ¿cómo?
- Son seres lucífugos... es decir, de la oscuridad. Un ser aclimatado para esas condiciones solo saldría al mundo iluminado para ser encontrado. Morir. - dije mientras completaba mi misión, sin dejar de presionar en su cuerpecillo, dejando escapar un leve sonido de crujir.
- Entonces, ¿por qué está afuera?
- Bueno, hace tiempo ya hablaron a los de mantenimiento, movieron todo, fumigaron, colocaron trampas y ahora estamos, por unos meses más, a prueba de alimañas. Y bueno... pues ya respondiéndote, justamente para ello. Morir. El truco aquí es que hace unos instantes no lo sabía. Lo único que supo en sus últimos segundos... es que algo estaba mal. Un organismo tan sencillo como nuestro amiguito ahora mismo despedazado bajo mi zapato -recitaba manteniendo mi pie sobre el insecto- solo está movido por el instinto... y las condiciones naturales de su ambiente, el cual le da los medios necesarios para llevar a cabo lo que le dicta este primero. Agregamos a su ambiente un agente extraño, y no solo extraño; sino también contrario a su a lo que dicta su instinto, en esta caso el insecticida... ahora están envenenadas. Su inconsciente sabe que sus días están contados... mas sin embargo su instinto lo lleva a continuar. Sobrevivir. Tratar de sobrevivir. Ahora mismo se encuentra en una contradicción. Una paradoja tan compleja para su acondicionamiento que solo lo puede llevar a cometer un error. Un error fatal. Series de decisiones las cuales le han llevado al punto final en el que se encuentra... presentarse ante ti para inmediatamente saborear la suela de mi zapato. Ha salido ahora a la luz, contrario a lo que su instinto manda y atacando a la fundación misma de la vida. Miles de años de evolución... ahora bajo mi pie solo por un cuantos mililitros de químicos en aerosol.

Tomé su cadáver desde una antena con una servilleta sobre mi mano y lo arrojé al cubo de la basura para que ya no incomodara más a nadie, incluyéndome a mi mismo. Regresamos ambos a trabajar y ya no le dimos importancia al asunto. En la mañana del día siguiente los encargados de limpieza hicieron su rondín, aseando el lugar y recogieron la basura. Ya no se volvió a hablar del tema.