21 mar. 2017

Marcus J.K. "Hipolíticus", en vivo desde Cinemas Río 70

Hola, hola... buenas noches. Hola.

Hola, soy maestro para la Universidad. Maestro de preparatoria. Nada elegante. Así que espero que... ningún padre esté en el público. No porque me verán decir groserías, o porque por fin verán... qué clase de persona está viendo los, en pleno desarrollo, pechos de sus hijas. Lo sé, lo sé, es terrible... y es terrible pensar en eso... pero de vez en cuando tengo que balancearlo. Debo de pensar así porque cuando alguien, un chico, viene a revisar algo a mi escritorio, lo primero que veo es su pene, su entre pierna abultada... esa masa de cierre de pantalón y pelos de Bob Ross. Así que... ya saben ahora, tengo que balancearlo. 

No por eso... sino probablemente podríamos estar en desacuerdo. Aunque si, quizás... solo soy un pervertido. Un tonto pervertido... hablando de senos y penes. Pero, no se preocupen. No se preocupen amigos, solo es con las mayores de edad. Los menores a 18 son salchichas para mí. Se acercan a mí y solo son salchichas. Un trozo... entero, sin prolongaciones o apéndices... solo un pedazo, concreto y único... de carne humana. Quizás guantecitos y graciosos zapatitos como en esa película Fiesta de Salchichas. Como sea... y ya hablando sobre jóvenes, vibrantes y hermosas... pijas de mayores de edad. Legales ya. Legalidad. ¿Eso es extraño no lo creen? Legalidad. ¿En qué está basado lo legal? Suena algo tan subjetivo. Las leyes cambian de país en país, sin embargo, por poco o mucho conservan... similitudes. Pues, para ello debes de crear un marco, un marco legal. Lo legal debe ser basado en algo básico, para que toda persona pueda seguir las leyes, no interrumpa su vida, o la complique... por eso escogimos los principios morales. No las leyes a lo contrario, es decir viceversa. El problema viene, cuando la moral cambia, las leyes pueden cambiar, pero la moral no, porque intrínsecamente es algo que se debe percibir, como bueno. Les daré un ejemplo. Legalmente hace 70 años las mujeres no podían votar. Ellas tenían una voz, aparentemente, creo. Para esos tiempos ya podían escoger con quién casarse... supongo. No recuerdo a mis abuelo tener un par de vacas por las cuales consiguió a mi abuela. No lo sé. Quizás siempre me contaron la versión actualizada. 

¿Como en la biblia? No creerías que un libro... que maneja tanta moral, y aún mayor nivel, no solo  sobre la moral sino que las leyes del hombre, porque es la palabra de Dios... necesite una versión actualizada. Hola, soy Dios, todo poderoso... el principio y el fin, el alfa y el omega porque todo comienza y todo termina... ¿pero sabes? Ando algo corto de dinero estos días... voy a re-editar uno de mis viejos libros. Lo que Pablo dijo de mí... nunca me convenció del todo. Fum. Pero el punto es, que moralmente siempre creímos... que las mujeres tenían voz y opinión. ¿Entonces por qué benditos no desde el maldito principio podían votar? Lo creyéramos firmemente o no. Oh, si dulzura, puedes decirme que llevarme puesto para la fiesta de noche, que comeremos mañana y a qué escuela llevaremos a nuestro hijo... pero recuerda refundirte en cuarto el domingo, es el de día de papá, es día de elección.

Como sea, la moral entonces... dicta lo legal. Hay cosas terribles aún hoy en día... y pensamos que es porque es ley, es la ley, no puedo hacer nada. Estoy atado de manos, qué puedo hacer, es la ley. ¿Quizás no ser un hijo de la chingada abogado de perra? Por ejemplo podría ser un inicio. El criterio finalmente es lo que dicta muchas decisiones y así debería de ser. Por ejemplo, el otro día estaba aplicando los exámenes de medio curso y estrictamente dice "Nadie puede hablar durante el examen. Ninguna comunicación es permitida". Les tuve que decir, y esa es la ley... pero excepto tú Horacio, tú puedes hablar. Eres gay, sé que tienes que llamar la atención cada 3 minutos o si no explotarás. Tú estás bien. Eso es criterio. Su gente a sufrido por mucho tiempo, solo apenas... hace un un par de años podían casarse. Dejo que sienta su victoria.

Así que Donald Trump ganó las elecciones. Si es terrible, si, nos indignamos. Si, 2016 fue un año terrible. De nuevo, criterio. Yo la pasé genial. Inicié mi trabajo como maestro, el sueño de mi vida. Desde niño queriendo estar en frente de un grupo, me encanta enseñar. Así que cumplí el sueño de toda una vida. Y no solo fue bello, sino es más bella la felicidad cuando sabes que hay tan poca en el mundo. Cuando es un tan raro material. Por un momento me preocupaba seriamente. Con genuino terror por la humanidad, ¿Le estoy robando la felicidad al mundo? No puede ser que sea el único desgraciado feliz.

Cómo sea, pero ganó Donald Trump. Pero son sus asuntos, no los nuestros. Qué si dijo que éramos violadores. Qué si dijo que robábamos trabajos, qué éramos terroristas. Está bien.  Es el discurso que él tomó y le funcionó. Es política. ¿Qué pasaría si viniera Andres Manuel ahora mismo a decirnos exactamente el mismo mensaje? Bueno de entrada sé que nosotros no vemos a nuestros hermanos centroamericanos de la misma manera. Sabemos que de entrada no hay trabajos que puedan robarnos. No hay nada. Cero resentimientos Honduras. Pero esto es algo que nunca escucharán de un político. Algo que les garantizo... nunca escucharán:

"Hola, soy Marcus, quiero ser su presidente. Tengo credenciales por la licenciatura en derecho por la Universidad Nacional, pos grado en economía y catedrático de politología. Tengo 20 años de servicio público, fungí como senador para el distrito segundo de Nuevo León. Pasé luego a ser alcalde del municipio de Linares. Periodo en el cual el crecimiento municipal anual se mantuvo en un estable 3% anual. Corrí como funcionario dentro de mi partido, para luego lanzarme como gobernador del estado, caso fallido, pero ahora me dirijo a ustedes como posible candidato para la presidencia."

Nadie... ningún político... te hablará así. Porque la política no es como ningún otro trabajo. Tenemos a Carmen Salinas como diputada y ella apenas y tiene secundaria. Me encantaría llegar a un trabajo como lo hace un político, lo sueño. Lo sueño tanto como imagino el pene de sus hijos... rozando en mi escritorio. Lo sueño tanto como eso. Ya lo imagino, sería algo cómo:
- Hola, mi nombre es Marcus, quiero ser su jefe de la división de papel higiénico.
- Si, bueno, ¿qué nos ofreces?
- Les ofrezco grandes y mejores oportunidades. Crecimiento general y un plan de gobierno firme con mis empleados y con nuestros clientes.
- Claro, ¿cómo alcanzarías esas metas?
- Con trabajo duro, liderazgo. Mano firme. Contundente.
- Si, ya lo... creo, pero, ¿tienes algún plan? ¿Una estrategia de mercado quizás? ¿Un estudio?
- No especificaré números o entraré en detalles de lo que haré o no haré durante mi administración pero...
- RÚMBALE A LA CHINGADA. A la chingada.

Y es tan fácil captar tiradores de mierda. Si un recursos humanos... un psicólogo... recién egresado... de una universidad de esas que ni siquiera están dadas de alta... para Secretaría de Educación... cuyo diploma está impreso en opalina de a 8 pesos... puede detectar... esa mierda. Cómo putas un país... con escuelas públicas de nivel medio hasta profesional.. puede con ello. De Estados Unidos lo entiendo, pobres hijos de la chingada, meterse a la Universidad es deber dinero de por vida... tú puedes tener todos los Donalds... Mickeys... hasta Tribilines que quieras, pero de nosotros.

Por eso soy maestro. Quiero tratar... de decirles a sus hijos... si, tú... ven... ven... más cerca... más cerca... DESPIERTA MALDICIÓN JIJO DE LA CHINGADA... que nos ves que nos está cargando la fregada. Y es por eso.

Gracias público, ¡nos vemos! Son maravillosos...

***

Para ver más de mi trabajo frente de la pared de ladrillos rojos, siga las siguientes ligas aquí presentadas:

20 mar. 2017

Hija del dueño y de la tiznada

Un día, de hace ya mucho tiempo, salí de casa a plena madrugada movido por la ansiedad de estar falto de trabajo, de dinero y sobrado en fantasmas y culpas. Estaba caminando por la calle, la cual permanecía vacía para ambos horizontes y decidí entrar a un bar que se veía de mala muerte. El aroma agrio y la música horrible no me llamaron la atención pero si la gran cantidad de gente que se había para el ambiente que transpiraba el lugar, así que entré por curiosidad. Al menos-, dije- la cerveza estará muy barata- concluí.- Eso o aquí alguien me ofrecerá alguna droga.

Miré lo que parecía ser el salón principal y ninguna mesa estaba vacía, no llena pero, repartidos en toda el área, se encontraban personas de rostros duros o cansinos, de humores fuertes como las bebidas que tomaban. Se encontraban ahí, sentados, perdidos en un trance producido por el pasar de la luz artificial a través del espacio turbio de sus cervezas. A pesar de ello, sentí su sorpresa al interrumpir aunquea sea por unos segundos su ritual de limpieza. Huí de aquellos leales parroquianos que advirtieron mi llegada como la de un ajeno y tomé un lugar en la barra, la cual parecía estar reservada específicamente para forasteros como yo. Ya en mi silla alta frente a la barra, o lo más cómodo que se pudiese estar en un sitio como este, observé el precio en el espejo. Efectivamente  era muy barata así que me acomodé mejor, sintiéndome más tranquilo sobre mi cartera, y pedí una clara para abrir boca.

Entre tarro y tarro, encontré la tan buscada serenidad alcohólica que buscaba, y una palmada en la espalda me hizo darme cuenta cuenta que ambas de mis suposiciones eran verdaderas. Una chica, la cual no había observado en mi registro inicial del lugar se acercó a hurtadilas más por la espalda.
- ¿Quieres algo de hierba?
- Noup.- Respondí sin voltear.
- Oh, quizás algo más fuerte, ¿met? ¿Dimt? ¿Tris?
- No.
- Oh, okey. Como digas anciano.
- ¿Anciano?
La chica se alejó y fue cuando voltee realmente a verla. Era joven, nada especial, regordeta y algo prieta, pero si joven, demasiado joven para estar en un lugar así. Gente vino y se fue. Y para la novena y onceava botella ya sentía que ya podría ser parte de aquél tribu de enagenados.

La chica volvió luego de algo de tiempo.
- Entonces, ¿qué haces para divertirte? ¿Solo beber?
- Por ahora, si... bueno, eso hacía. - dije mientras me levantaba de mi silla.
- No espera, ¿a dónde vas?
- Fue demasiada diversión para mí por hoy. Pagaré mi cuenta. -dejé el cambio exacto sobre la barra el cual el cantinero tomó-.
- ¿Quieres saber que rollo conmigo? ¿Cierto?
- La razón por la cual estás aquí es algo que no sé, si... pero hay muchas cosas que no sé también, así que... 
- Mi padre es el dueño de este lugar. Él me deja estar aquí.
- ¿Ah si?
- Si. Mira. Hey, Loot -señaló al cantinero con la mano mientras le guiñánba el ojo- tráele algo de, ¿Qué estabas bebiendo? Una oscura para mi nuevo amigo.
El cantinero respondió de inmediato a su gesto y me trajo otra botella.
- ¿Es para mí?
- Solo si quieres hablar.
- Mira, no quiero problemas.
- Solo los tendrás si haces algo estúpido. Mira, este es el bar de mi papi. Si no haces algo que yo diga, o te pasas de listo conmigo, cualquiera de estos hombres rudos vendrán y te partirán tu madre... -mientras señalaba con la mirada a la banda de hipnotizados- Es eso o puedes quedarte un poco. No habías venido nunca, ¿Cierto?
- No.
- Entonces bebe.
Asumí que era una especie de soborno para que me quedase y me zampé la botella de un trago.

Las palabras comenzaron a fluir así como la cerveza pero la mayoría de la plática realmente se concentró en preguntas de ella sobre mí. Su nombre era Yossimara, pero quería que le llamaran Yossi. Resultó que verdaderamente era la hija del dueño del lugar y efectivamente era menor de edad, no estudiaba ni tenía trabajo. Su padre no se molestaba con que vendiera o consumiera droga, pero que si mientras esta fuese inyectable o que lo hiciera dentro de su bar, pero toda la clientela le conocía y estaban en un acuerdo de caballeros entre ellos mismos, que le protegerían en el caso de que algo malo le pasara, al menos dentro del lugar. 

Terminé otra botella y solté un fuerte eructo.
- Disculpa. Bueno, eso es suficiente para mí. Gracias por la entrevista, Yoss, por la cerveza.
- Achis.
La chica puso cara rara conforme me iba levantando. Me despedí con un ademán ligero con la mano y al llegar al marco de la puerta, de forma estrepitosa vino otra persona por detrás de mí y me sujetó del cuello. Forcejeamos un poco pero de inmediato me di cuenta que era inútil, el hombre me doblaba en tamaño, peso, y yo estaba demasiado ebrio.
- Creo que falta algo en tu cuenta.
- ¿Cómo? -balbuceé con lo poco de aire que pude tomar.
- Yossy dice que tienes razones para no irte de aquí.
- ... ¿disculpa?
- 120. -agregó Yossimara.
- 120 razones exactamente.-replicó mi captor.
Entre el forcejeo y la sorpresa, pude sentir como el efecto sedante del alcohol se iba perdiendo y con mi reflejo asustado en el espejo me pude dar cuenta. Debía 6 botellas. Las 6 de la entrevista.
- Perra madre... -gruñí con mi mandíbula inmóvil por el nudo de brazos gorila de Yossimara mientras alcanzaba el bolso de mi pantalón por el dinero.
- Toma.
- Yo no quiero tu dinero.-dijo mientras me soltaba abruptamente.
- Claro.
Pagué la cuenta al cantinero silencioso, a lo que Yossimara sonrió burlonamente.
- Gracias, y vuelve pronto.
Me reacomodé la ropa y me fui cuidandome mis espaldas hasta que por fin perdí de vista el bar.

Nunca volví, creo que eso no hace falta decir.

1 mar. 2017

Las insolentes aventuras de Cristina Pacheco

La toma inicia con un primer plano de la señora Cristina Pacheco. A sus espaldas sobresaliendo del despeinado característico de la señora Pacheco y cruzando la calle, el Mercado Campesino Doroteo Arango cubierto de lonas desgastadas de izquierda a derecha y remolques y camionetas con huacales hasta el tope de sus cajas. 

- Hola buenas tardes. Y me encuentro el día de hoy en la delegación Temamaztlán, del Estado de México donde vamos a recorrer los pasillos del callejón de lo arcaico. El mercado Morelos, donde muchas de nuestras bellas y antiguas tradiciones de nuestro México resisten a los embates del tiempo. Acompáñenme.


El mercado luce limpio a la tenue luz que emerge de entre los tendidos de los puesteros, probablemente debido al apuro higiénico de los dueños de locales de tacos, tamales, pulque y jugos naturales. Se pueden ver animales de granja en pequeñas jaulas, más sin embargo de aspecto sano, juguetes de madera, adornos de cerámica para los interiores y exteriores del hogar y plantas exóticas y frutales en bolsas plásticas, listas para plantar.

- Buenas tardes, ¿cuál es su nombre?
- Mi nombre es Carlos Maximiliano de Jesús Dionosteromías Martínez Urbina
- ¿Y cómo le gusta más que le llamen?
- Aquí, en el mercado, me conocen como don Dono
- Bueno, don Dono. Pintoresco ¿A qué se dedica usted? ¿Qué hace usted aquí en el mercado Morelos?
- Me dedico a la fabricación de velas… de la manera tradicional yo hago velas para…
- ¿Qué tipo de velas? ¿Qué clase de velas hace usted?
- Pues mire, usted verá, yo hago velas de entierro principalmente pues… la que más se me vende, la que más se mueve. También tengo también para quinceañera, es también la andan pidiendo mucho los clientes, la vela regular, la blanquita chavalita, esa siempre se mueve, la de forma de flor, esa últimamente la están pidiendo mucho. Orita por la temporada, la vela para la corona de adviento, también… pues el negocio es mucho de por temporadas, verdad. Más que nada y también lo otro es…
- ¿Y qué temporada es la mejor para usted? ¿En cuál época del año le va mejor en el negocio?
- … pues como le digo, orita a finales de año pues, se mueve mucho lo que viene siendo la vela de la corona de adviento, me la están pidiendo mucho. La vela para el nacimiento esa… también, decorada últimamente se está moviendo mucho, en forma de angelitos. De noche buena.
- Me está diciendo usted que tiene velas decoradas, ¿qué vela es la más complicada de hacer para usted? 
- … pues vera usted, la de…
- ¿La vela la que se le dificulta más de hacer?
- … pues… verá usted… pues… las de forma de flor… como esta chavalita que tengo aquí a lado. Ésta en forma de Casablanca, me la andan pidiendo mucho para quinceañera mucho. Y si está… complicada de hacer.
- ¿Y cuánto tiempo tiene usted de hacer velas de este tipo? ¿Cuánto tiempo tiene en el…?
- VERA USTED YO TENGO… a mí mi padre me enseñó cuando yo estaba chavalito. Tenía yo, he de haber tenido unos…
- ¿Cuántos años tenía?
- 10, 8… años. Chavalito… que estaba.
- Parece una persona que guarda consigo, con mucho cariño, tradiciones y la cultura de nuestros antepasados, usanzas que últimamente han caído del gusto popular, ¿es usted comunista?
- Pues sinceramente no sabría decirte a usted. Desconozco… sobre eso, verdad. Del tema.
- ¿Cómo le ha afectado con los nuevos tiempos… la compra de la vela comercial… a usted al negocio?
- No pues, a veces… la gente pues… por necesidad, verdad… clientes de años… compran… pues, la opción más barata a veces, lo que es más que la puritita verdad. Se van por lo más cómodo.
- ¿Cuántos años tiene usted?
- 87… en un mes estaré cumpliendo yo 88. Chavalito, jajaja. 
- ¿Y cuál es la vela que se le vende más?
- Oh, pues, le decía yo, verá que… la de entierro más que nada… para cuando hacen sus…
- ¿Le ha afectado a usted al negocio? ¿Qué la gente ya no muera? ¿El seguro popular?
- ¿Cómo?
- ¿Cuántos años tiene vendiendo velas?
- Pues verá… unos…
- Veo que usa colores brillantes para el decorado de velas, ¿alguna vez se ha intoxicado con sales de mercurio o plomo?
- ¿Mercurio?
- ¿Y con el negocio? ¿Cuánto tiempo lleva usted en el local?
- Mire yo señora…
- Decía que vende velas de quinceañera, ¿vende velas a menores de edad?
- ¿Qué?
- ¿Les pregunta por su identificación?
- Señora. Le voy a tener que…
- Así termina… le agradecemos a Don Carlos la entrevista, muchas gracias.
- Y yo benditos que no tengo nada porqué agradecerle a usted señora.
- Y así, terminamos. Aquí le tomaré una velita. Muchas gracias.
- ¿Qué?
- Ese fue don Toño del Mercado Juárez. Agradecemos la entrevista que con mucha cariño nos ha brindado y así mismo, decidimos decir adiós a su negocio dónde las pasadas e innecesarias tradiciones pecan de inocencia y frugalidad frente al incontenible pasaje del tiempo y la inminente entropía del cosmos.

Tira la vela al suelo sin restarle importancia. La toma se disuelve desenfocándose en el gris de una pared de un negocio sin terminar de enjarrar del Mercado de Abastos Juan Charrasquiado.